• ¡BÚSCALOS EN TU BIBLIOTECA PÚBLICA MUNICIPAL!

    FREDERICK



    . escribe e ilustra Leo Lionni
    traduce Xosé M- González Barreiro
    edita Kalandraka en el 2010. web
    ISBN. 978 84 933759 1 1

    a partir de  0 3 6 9 12 16 ad

    . comentado por Félix Albo
    __________________________________________

    Frederick es el ratón más amado de la historia de los álbumes ilustrados. Es un cuento sencillo que engancha desde el principio. Una historia donde el respeto, el arte, la comunidad, la palabra y la naturaleza rebosan por los cuatro costados de esta reedición de Kalandraka, más grande y con una traducción, sin menospreciar la primera, más rítmica y lírica.

    En el muro de una vieja granja abandonada vive una familia de ratones que, ante la llegada del invierno se disponen a recolectar maíz, nueces, trigo y paja. Todos trabajan duro. Todos menos uno: Frederick. 

    Frederick es un ratón más, de ojos entornados, que mientras el resto andan de un lado para otro, él se sienta a observar el sol, el horizonte, a respirar... Los demás le preguntan sobre su colaboración. Él siempre responde. Anda recolectando los rayos del sol, los sonidos, los colores...

    Llega el invierno, con la despensa llena. Nadie reprocha nada a Frederick y a la hora de comer, sigue siendo uno más. Hasta que la comida escasea y entonces le preguntan por sus provisiones.

    Frederick hace uso de la palabra y aquella cuevecita oscura, fría y gris se inunda de primavera. La primavera propiciada por la palabra. Frederick es uno más, pero posee la virtud de evocar con su voz el calor del sol dentro de cada uno de los ratones que le andan escuchando. Los colores, los aromas y con ello, el bienestar y la sonrisa amplia...

    ¿Hay algún otro cuento que nos hable tan gráficamente de los efectos de contar cuentos? ¿Del arte de la palabra dicha? Probablemente sí, pero Frederick lo hace de una manera tierna, poética y única.

    Al texto exacto y rítmico hay que sumarle unas sencillas ilustraciones sobre fondo blanco, ese al que algunas corrientes de ilustración parecen tener miedo. Las guardas, también cuidadas, parecen repetir sin orden y sin fin el nombre manuscrito de Frederick, como queriendo inundarnos de él. Realmente no le hace falta. Las páginas que guardan este libro ya lo hacen con una historia bien tratada, bien contada, bien ilustrada. Desde el principio, una portada sencilla, con un Frederick que nos cae aún más simpático, tras haber leído su historia. La contraportada es sorprendente, pero dejo que la descubras.

    Una historia para contar, en cualquier época del año, aunque se respira una diferente evocación, incluso un hilo de esperanza más rotunda, en épocas de frío y escasez. Y en estas fechas coinciden las dos, ¿no es cierto?

    La palabra les alimenta cuando queda poco para echarse a la boca, como en aquel campo de concentración donde una narradora cada noche aliviaba el horror cotidiano de los presos hacinados en el barracón. Frederick es una fábula de la tradición oral y, por lo tanto de la vida, partiendo de la primigenia palabra en la cueva para salir de ella.

    Frederick es un libro para darle voz en la familia, en la escuela, en el grupo, como lo hace su protagonista con sus ratones. Contar, recitar, decir, hace grupo. La palabra sirve entre otras muchas cosas, para eso. ¿No es cierto?

    Frederick es un clásico. Pero nos quedamos más tranquilos si decimos que es un imprescindible. Ya sabes, búscalo en tu Biblioteca Pública. Este seguro que lo tienen, porque debería llegar antes que la llave.

    Feliz lectura. Feliz semana.

    0 comentarios:

     

    Síguenos en Faceboook

    L A T I E N D A

    ¿Nos sigues en Twitter?