• ¡BÚSCALOS EN TU BIBLIOTECA PÚBLICA MUNICIPAL!

    ESQUELETO LADRÓN


    escrito por PABLO ALBO
    ilustrado por LUCÍA SERRANO
    edita Thule en el 2012
    ISBN. 978 84 153571 6 2

           a partir de  3 6 10 13 16 ad

    . comentado por Félix Albo
    __________________________________________

    ¿Qué pasa si estás ya en la cama y hay un ruidito que no te deja dormir? ¿Un ruido de esos que no cesan y que empiezas a darle vueltas pensando en qué rayos puede ser? Y comienzas a pensar en que si es esto, o es lo otro, o aquello de más allá. Incluso te levantas y vas a mirar si no fuera lo del grifo de la ducha, o el despertador, o… Y te dedicas a descartar y entre las posibilidades hay una que no quieres reconocer, pero que va quedando sola, entre las pocas que quedan que no desechas.
    Sí, sin duda puede que sean los dientes de un esqueleto en el armario. ¿Con qué cuerpo vas a mirar? ¿Vas? Y cuando llegas a la puerta ¿abres?, ¿te lo piensas?.

    ¿Y si por fin abres y no solo están los dientes sino que están estos con el resto de esqueleto al completo?
    ¿Y si el esqueleto te habla? Toma. Cágate.

    Este libro es un libro de miedo. Sí, con guiños, con gracia, con lo que tú quieras, pero un libro de miedo. Muy bien escrito, muy bien ilustrado, lo que lo convierte en un muy buen libro de miedo.

    Pablo Albo es así, capaz de preparar todo un caldo suculento en el que llega un momento que da igual si echas arroz o lentejas, o alubias, o un puñado de cada. O huesos. Y digo huesos porque los esqueletos están hechos de ellos principalmente. Y todo hueso añora la carne, como el esqueleto de esta historia. Carne que arranca a bocados (perdón por la brusquedad que es mía, en el texto original es arrancada a dentelladas) al protagonista valiente de esta historia que se queda en los huesos (en los suyos), pasando a ser ahora él el esqueleto y el esqueleto primero a ser un niño con su carne, con su cara, con su sueño que disfruta en su cama mientras sus padres (los del niño protagonista y ahora esqueleto) van a verle y no reconocen el cambio. Claro, es lo que pasa, que si nos miramos bien, en los huesos, somos todos iguales, y es que al perder la nariz se pierde mucho. ¿Y el frío que se te tiene que quedar?

    Las ilustraciones aderezan este libro de páginas negras con tenebrosa maestría, es más, yo diría que el texto suaviza y armoniza las escenas que Lucía Serrano va plasmando rotunda, página a página, sin tregua. Dan canguelo, pero claro, es que es un cuento de miedo.

    Sí, es de esos que quizá haya quien rezume chulería mientras lo lee, diciendo bueno, tampoco es para pero luego llega la noche, y se queda todo oscuro y en silencio. Todo menos un ruidito constante, como un castañetear de dientes, como un cal cal cal que no cesa, como un… y ya te entra, ya.

    Da miedo leerlo. Da miedo mirarlo. Da miedo pensarlo.
    Oye, y qué gustito que dan los cuentos de miedo.

    Corre a ver si lo tienen en tu Biblioteca Pública. ¿Te atreves?.

    Nosotros ya lo tenemos en latienda.

    Feliz lectura. Feliz semana.

    Por cierto, a nosotros tampoco nos gustan las acelgas rehogadas ¿y a ti?

    0 comentarios:

     

    Síguenos en Faceboook

    L A T I E N D A

    ¿Nos sigues en Twitter?