a. Anthony Browne
i. Anthony Browne
t. Carmen Esteva
e. Fondo de Cultura económica, 2007 (3ª)
i. Anthony Browne
t. Carmen Esteva
e. Fondo de Cultura económica, 2007 (3ª)
Este es el tercer libro de Anthony Browne que comentamos en este blog, y no será el último. Su trabajo en los álbumes ilustrados merece una atención especial por el delicado cuidado que él pone en cada uno de ellos y por lo interesante de sus propuestas.
Este álbum, Voces en el parque, parte de un hecho sencillo: Una madre saca a pasear a su hijo Carlos y a Victoria, su perra. En el parque, la señora, la perra y el niño se encuentran con otra familia, el padre de Mancha, Mancha y su perro Alberto.
La forma de plantear la historia ya es extraordinaria. Cuatro voces. La de la madre de Carlos, la del padre de Mancha, la de Carlos y la de Mancha. Las voces son muy diferenciadas y nos plantean la historia desde la personalidad de cada uno de los personaje: la desconfianza y el estado desapacible de la primera; el desánimo del segundo; el recelo, ilusión y esperanza del tercero; y la alegría de la última.
Se ven reforzadas, además, por la tipografía de cada una de ellas. Pero Browne va más allá. Es curioso el enfrentamiento de género que produce.
Si la propuesta ya es genial marcando con el texto las diferentes maneras de vivir y percibir la realidad de un mismo hecho, o la facilidad de relación de los perros, la pronta relación de los niños y la no-necesidad y no-voluntad de los adultos (todo ello guiado por el prejuicio social), la puesta en escena es impecable. Las ilustraciones están llenas de guiños, guiños directos, otros metafóricos, otros que redoblan el sentido al texto... Las sombras, los sombreros, las distintas estaciones del año en las que se mueve cada una de las voces, las perspectivas, las formas de las copas de los árboles, las estatuas del parque, la figura de los dos perros corriendo sin cesar (fueron los que más disfrutaron del paseo), las farolas y lo que estas dividen y guardan en sus reflejos, las nubes...
Si la propuesta ya es genial marcando con el texto las diferentes maneras de vivir y percibir la realidad de un mismo hecho, o la facilidad de relación de los perros, la pronta relación de los niños y la no-necesidad y no-voluntad de los adultos (todo ello guiado por el prejuicio social), la puesta en escena es impecable. Las ilustraciones están llenas de guiños, guiños directos, otros metafóricos, otros que redoblan el sentido al texto... Las sombras, los sombreros, las distintas estaciones del año en las que se mueve cada una de las voces, las perspectivas, las formas de las copas de los árboles, las estatuas del parque, la figura de los dos perros corriendo sin cesar (fueron los que más disfrutaron del paseo), las farolas y lo que estas dividen y guardan en sus reflejos, las nubes...
Te invito a que lo saques de la biblioteca, y lo leas. Lo releas y luego te sumerjas en las ilustraciones, en cada una de ellas, buscando, leyendo y disfrutando.
Una joya, de las favoritas.
Feliz lectura, feliz semana y, cómo no, feliz 2010.
Otros libros del mismo autor en la Biblioteca: El Sacapenas, El libro de los cerdos
Propuesta práctica: en el libro faltan las voces de dos personajes, Alberto, el perro y Victoria la perra... ¿te animas?
Propuesta práctica: en el libro faltan las voces de dos personajes, Alberto, el perro y Victoria la perra... ¿te animas?
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Os invito a que lo conozcáis.
Besos